Sesión
10: Materialidad y mercantilización, o
cultura como producto
Lunes
14 de julio de 2025
¿Qué
relevancia tienen el sentido y forma de la materialidad surgidos de los
procesos industriales y mercantiles de los últimos tres siglos en nuestra forma
de entender la cultura y la sociedad? ¿Cómo se transforma la antropología
cuando se plantea el problema de las condiciones mismas en que se producen nociones
de objetos y sujetos y de las relaciones entre estos -moldeando la experiencia
humana? ¿Cómo la relación con los artefactos, las máquinas y los materiales
influye en la producción de la experiencia humana cotidiana? ¿Cómo se modifica
la antropología que trata de entender la sociedad y la cultura a partir de esa
experiencia híbrida y multisensorial de sujetos, cosas y ambiente, en un mundo
mercantilizado, industrializado y tecnologizado?
Miller,
Daniel 2010. Stuff. Cambridge. Polity Press. “Theories of Things” (42-78).
Complementaria
Myers,
Fred M. “The Wizards of Oz: Nation, State, and the Production of Aboriginal
Fine Art”. (165-204). In Myers, Fred 1996. The Empire of Things. Santa Fe: School
of American Research Press.
Illouz, Eva
2009 “Introducción a la sociología del amor” (17-45). El consumo de la utopía
romántica. El amor y las contradicciones culturales del capitalismo. Buenos
Aires: Katz.
Volver a las cosas para pensar la sociedad, siempre me ha parecido un camino de hallazgos epistémicos. Lamentablemente no he tenido mucho acercamiento a la arqueología desde la antropología, pero encuentro grandes aportes de aquellos que han logrado articular, conectar la vida social con la materialidad, este es el caso de Miller, y otros grandes intelectuales como Ingold. La construcción de conocimiento es un ejercicio analítico que requiere del acercamiento a la teoría social. Cada vez que un nuevo pensamiento me afecta por su manera de mirar el mundo, se enriquece mi forma argumentativa, pero sobre todo mi forma de preguntar. Saber construir buenas preguntas habilita caminos epistémicos políticos que enriquecen la comprensión del mundo, y en esto la Teoría Social tiene mucho que brindarnos.
ResponderBorrarHacer conexiones en el mundo material e inmaterial con los sujetos implica trascender los limites previamente establecidos entre las ciencias; significa prestarnos de la filosofía, de la política, de la arqueología, entre otras. Desde los materiales naturales hasta su transformación, circulación, venta e intercambio, identificamos conexiones, conflictos y dilemas que nos interpelan como sociedad, ejemplo de ello son las distintas frases que circulan entre las redes sociales con el objetivo de cuestionar el elevado porcentaje de consumo que nos caracteriza como sociedad: "dime que consumes y te diré quién eres", "Comprando esta artesanía estas ayudando a un productor local", " somos lo que comemos", "somos lo que compramos" entre otras.
¿Qué nos dice la cultura material sobre nuestra manera de vivir, pensar y crear el mundo? ¿Cómo la materialidad nos puede transformar, moldear nuestra manera de vivir, sentir y pensar el mundo?
Volver a las cosas para pensar la sociedad, siempre me ha parecido un camino de hallazgos epistémicos. Lamentablemente no he tenido mucho acercamiento a la arqueología desde la antropología, pero encuentro grandes aportes de aquellos que han logrado articular, conectar la vida social con la materialidad, este es el caso de Miller, y otros grandes intelectuales como Ingold. La construcción de conocimiento es un ejercicio analítico que requiere del acercamiento a la teoría social. Cada vez que un nuevo pensamiento me afecta por su manera de mirar el mundo, se enriquece mi forma argumentativa, pero sobre todo mi forma de preguntar. Saber construir buenas preguntas habilita caminos epistémicos políticos que enriquecen la comprensión del mundo, y en esto la Teoría Social tiene mucho que brindarnos.
BorrarHacer conexiones en el mundo material e inmaterial con los sujetos implica trascender los limites previamente establecidos entre las ciencias; significa prestarnos de la filosofía, de la política, de la arqueología, entre otras. Desde los materiales naturales hasta su transformación, circulación, venta e intercambio, identificamos conexiones, conflictos y dilemas que nos interpelan como sociedad, ejemplo de ello son las distintas frases que circulan entre las redes sociales con el objetivo de cuestionar el elevado porcentaje de consumo que nos caracteriza como sociedad: "dime que consumes y te diré quién eres", "Comprando esta artesanía estas ayudando a un productor local", " somos lo que comemos", "somos lo que compramos" entre otras.
¿Qué nos dice la cultura material sobre nuestra manera de vivir, pensar y crear el mundo? ¿Cómo la materialidad nos puede transformar, moldear nuestra manera de vivir, sentir y pensar el mundo?
Me atraen mucho los intentos por pensar una teoría de las cosas que permita discutir esa habitual y tan común separación u oposición entre sujetos y objetos; que permita pensar los objetos no desde una relación subordinada a los sujetos, sino desde la fuerza misma que poseen para moldear la experiencia humana. Me resulta un acierto teórico la noción de Miller de la "humildad de las cosas", y todo lo que trae consigo: su referencia tan clara a cómo las cosas son importantes no tanto por lo evidente en que se presentan sino, justo al contrario, por el poder que tienen para determinar acciones y comportamientos al establecer un “escenario” que se nos hace casi imperceptible; el cómo los objetos, en su organización y existencia, determinan normativamente lo que ocurre, en la medida en que somos inconscientes de su capacidad para hacerlo, como sostiene Miller.
ResponderBorrarSin embargo, creo que no es suficiente o que, mirando un poco el contexto actual y ciertas apreciaciones sobre la tecnología, ciertas tendencias a la sobreexposición de lo material, las formas extremas de consumo…creo que quizás hoy no es suficiente pensar desde la humildad de las cosas o su contracara, la fetichización de lo material, como únicas nociones para comprender las formas actuales de relación con la materialidad, sosteniendo como mencionaba al principio, esa intención de trascender el dualismo sujetos-objetos.
Me pregunto ¿de qué modos hoy los objetos nos definen, configuran subjetivamente nuestro mundo en la medida misma en que esa materialidad es construida? ¿Qué hace que los objetos tengan un poder que les otorgue la capacidad de hacerse invisibles u volverse omnipresentes? Su función, su utilidad, su valor estético, afectivo…podrían ser respuestas desde nosotros, pero ¿qué de ese poder emana de ellos mismos, cómo toma forma, cómo ejerce su dominio? Y, ¿acaso lo virtual puede ser pensado como una materialidad también omnipresente, casi omnipotente en la configuración actual de nuestras vidas? Si hay un sujeto virtual, ¿es la virtualidad una nueva manifestación de la materialidad, un artefacto más dentro de un nuevo mundo material que redefine la presencia y la experiencia?
Me pareció interesante lo que propone Miller al respecto de los objetos, sobre todo porque es algo que retomé para mi ensayo después de indagar un poco sobre el tema -la danza folclórica en México-.
ResponderBorrarParticularmente no me había puesto a pensar en el peso que tiene la utilería dentro de esta danza -hasta que pude sumergirme en su práctica-. Razón por la cual, me parece que son elementos "dados por hecho", "como algo que ha sido así siempre" o cuya historia no ha sido abordada lo suficiente. Sobre todo porque son estos objetos los que dan sentido a una escenificación de folclor mexicano como formas de identidad -nacional o regional- y que a partir de ellos se construyen corporalidades específicas, cuyo sentido cambia según el espacio donde se ejecute una danza -ya sea ritual en una región específica o académica en un escenario formal-.
Históricamente estos objetos que fueron "recuperados" durante la época post revolucionaria para poder construir la idea de "mexicanidad", de manera que es posible que algunos de ellos hayan sido resignificados para poder construir lo que la danza folclórica es hoy en día.
Creo que Miller proporciona un camino menos ortodoxo sobre como acercarnos a la realidad que pretendemos conocer a través de los objetos, y al menos en la danza me parece que hay mucho que aprender de ellos y su vínculo con los cuerpos puesto que parecieran comunicar cosas, transformar corporalidades e impregnar de sentido los discursos.
Que por cierto como objetos dentro de la danza me refiero no solo a los que refiere en su disciplinamiento corporal -zapatos o ropa de ensayo- sino a lo que implica el montaje de una coreografía, como vestuarios, machetes, máscaras, sonajas, entre otros.
Veo muy pertinente tratar de ver y analizar la dimensión de los objetos dentro de los estudios antropológicos en sus diferentes dimensiones. En el mundo de la vida estamos afectados por todo lo que nos rodea y hacerlo consciente nos permite tener una mirada más amplia cuando analizamos el mundo. Esta sesión me hace pensar mucho en Latour, quien hablar de actantes en el momento de una investigación, es decir, reconocer esos objetos que interpelan la vida de quienes estudiamos. Trabajando con el tema del cuerpo y la obesidad, definitivamente sería importante reconocer esos diálogos de mis interlocutores con el espejo, el celular, la ropa o la bbáscula
ResponderBorrarPor otro lado, también me parece que poner al centro de la discusión el tema de los materiales en todas sus dimensiones no es algo nuevo, sino que esto viene de la sabiduría de los pueblos ancestrales de comprender la vida y sus interacciones en dimensiones más amplias que incluyen a todos los seres y, entre ellos, a los objetos.